Nota sobre la cosa política actual: los hijos del presidente, el Reciclaje y la RSE

Categories Responsabilidad Social Empresarial

Un tema que en este momento está recibiendo especial atención en la cosa política colombiana, es el de algunos negocios que han realizado los hijos del Presidente, y que supuestamente, se realizaron a partir del conocimiento de información privilegiada, y de un trato preferencial. (Para conocer del asunto sugiero leer la columna de Antanas Mockus, y la de Salomón Kalmanovitz).

En  el caso particular de la empresa de manejo de residuos Ecoeficiencia, en la que son socios los hijos del Presidente, algunas grandes empresas del país están escogiendo a esta empresa para que realice el tratamiento de sus residuos, los mismos que antes eran dejados a disposición de pequeños grupos de recicladores.

En este panorama uno empieza a inquietarse sobre la conciencia social de los empresarios y los elementos que motivan la toma de decisiones empresariales. Uno podría preguntarse:  ¿Cómo se deberían tomar las decisiones en la empresa?. ¿Desde la restringida visión del beneficio personal?, ¿Aprovechando la posibilidad de relacionarse comercialmente con una familia poderosa, dejando de lado la posibilidad de subsistencia de los mejos favorecidos por la economía de mercado?.

Para ilustrar sobre este asunto, incluyo a continuación el artículo de la abogada politóloga Lina Arbeláez publicado hoy en el Periódico El País de Cali, donse se presenta un panorama general de esta situación y se realizan preguntas sobre esta situación en el contexto de una política de RSE:

 Ahora que la recolección es un negocio ‘grande’, dejan atrás a los que siempre habían trabajado en él.  Se ha oído hablar bastante en estas últimas semanas de ‘Tom y Jerry’, los emprendedores hijos del presidente. Sobre sus negocios en la ‘nueva’ Zona Franca y también sobre su empresa Ecoeficiencia, que aclaro, no es parte del mercado privado, sino privatizado y lamentablemente desregulado, pues éste, es sólo uno de los componentes del servicio público de aseo. 

Cabe resaltar que en el 2006 el negocio del reciclaje se estimó en el mercado mundial, en más de un billón de dólares, según datos de la revista The Economist. Sin embargo, en muchos países en vía de desarrollo hay quienes han subsistido de la basura y del proceso de reciclaje informal. En Colombia cerca de 300.000 personas se valen de este empleo.

La basura tiene tres momentos en términos de la propiedad: El primero, es cuando la basura pertenece a quien adquirió un producto determinado. Lo que no nos sirve lo enviamos a la calle para que lo recoja el prestador del servicio de recolección. Según el Consejo de Estado, éstos elementos se vuelven propiedad de nadie (Res Derelictae). Por lo tanto, como sucede en países desarrollados como Francia, Alemania e Italia, las personas que pasen frente a nuestras casas y consideren aquello tirado como útil, pueden cogerlo para darle un uso determinado. El último eslabón es el de la basura como propiedad de las autoridades administrativas, una vez estén en el carro recolector o en los basureros. 

El breve recuento, es porque para Tomás y Jerónimo recolectar material reciclable, que luego venden a destinos económicamente más atractivos, según el boletín informativo de Ecoeficiencia, se ha vuelto tarea fácil. Muchas empresas han decidido darles este material a ellos, porque, a juicio de sus gerentes, ellos son más competentes para tratar la basura. 

Es aquí en donde nadie ha mirado, investigado ni se ha pronunciado. Hoy, todos hablamos de la Responsabilidad Social Empresarial, RSE, que poco está presente en las prácticas cotidianas. 

Las empresas pueden disponer de su basura, pueden entregarla a quien quieran y por muchos años habían decidido que como nadie la quería se la entregaban a esas personas que deambulaban por las calles en carritos de balineras o costales al hombro. Hoy que se vislumbra un negocio multimillonario se lo dan a Tomás y Jerónimo, dejando por fuera, al menos en Cali, a más de tres mil recicladores de oficio. ¿Dónde está la conciencia social de las empresas? Existe aquí una oportunidad para ser socialmente responsables, para generar cambio e incluir dentro del sistema a aquellos que nunca habíamos determinado. Mostrémosle a Colombia que Cali puede ser un ejemplo de solidaridad, de trabajo en equipo, mucho más que narcotráfico, pirámides y creador de desigualdades constantes. 

Conectando la academia con los practitioners en la intersección entre empresa y sociedad.

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