Ayer me enteré del fallecimiento del profesor C.K Prahalad.  Su nombre es bien conocido por las personas que están interesadas en los temas de empresa – desarrollo, y en el papel de la empresa en las estrategias de superación de la pobreza.

En lo personal, su trabajo tiene un significado muy especial. En particular con  su libro La oportunidad de negocios en la base de la pirámide. Un modelo de negocio rentable que sirve a las comunidades más pobres, publicado en 2004,  que fue la puerta que me trajo al campo de los negocios inclusivos.

En las propuestas que el profesor Prahalad realizó sobre la base de la pirámide, sobre la potencialidad de la empresa para hacer parte de las soluciones para superar la pobreza y sobre todo, su llamado de atención para reconocer los prejuicios a través de los cuales  vemos a las comunidades de bajos ingresos, hay enormes aportes que hoy siguen resonando en el campo de los negocios inclusivos y la base de la pirámide.

Sus escritos reflejaban optimismo, y sobre todo, una visión propositiva. Mas allá de las opiniones que se puedan tener sobre su enfoque, es claro que sus proposiciones influyeron de forma muy significativa en el origen y desarrollo del campo que hoy conocemos como negocios inclusivos.  Creo que la participación decidida de empresas privadas en sectores de bajos ingresos hay mucho que atribuirle a Prahalad.

Es seguro que durante toda esta semana se escribirán reseñas sobre su vida y su trabajo. Este artículo, escrito ayer por Blair Miller , que fue una de sus estudiantes de MBA me parece especialmente interesante. Es la reflexión de alguien que le ha conocido personalmente.


Conectando la academia con los practitioners en la intersección entre empresa y sociedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *