La promesa de los Negocios Inclusivos (y sus límites)

Categories Negocios Inclusivos, Responsabilidad Social Empresarial

La semana pasada en el blog del Nodo Digital de la #RSE compartí unas ideas iniciales sobre el tema al que me aproximaré en el 1er Congreso Virtual de RSE,  a realizarse el 23 y 24 de Septiembre, la relación entre la responsabilidad social empresarial y los negocios inclusivos.  Para seguirle dando vuelta al tema y tomar otra de sus puntas hoy comparto otras ideas al respecto.

Una particularidad que tienen los negocios inclusivos, en contraste con otras formas de intervención social de la empresa (filantropía, responsabilidad social, governanza, entre otras), tiene que ver con su propósito explícito. La promesa que, al menos teórica y conceptualmente, encierran los negocios inclusivos es que a partir del saber hacer de la empresa, y del uso de los circuitos y mecanismos del mercado, es posible contribuir a que mejoren las condiciones de vida de las comunidades en condición de pobreza de los países periféricos.  El aporte que se podría lograr desde los negocios inclusivos parece muy significativo, y tiene que ver principalmente con el apoyo a las unidades productivas conformadas por comunidades empobrecidas y con la generación de condiciones para que puedan insertarse en  la cadena de valor de una empresa con enfoque de responsabilidad social.

Hoy por hoy no contamos con suficiente conocimiento empírico que permita dimensionar el aporte concreto que realizan los negocios inclusivos, lo cual puede deberse a la incipiencia del tema y su reciente  desarrollo en América Latina. Sin embargo, el potencial está ahí, esperando para ser conocido.  Solo la puesta en práctica de iniciativas concretas, con su respectivo acompañamiento y seguimiento nos dará pistas de la magnitud del efecto bola de nieve que se puede lograr.

No obstante, es importante tener los pies en la tierra y ser conscientes de las limitaciones que tiene esta promesa. La declaración de Gustavo Gennuso, que Jaquelina Jimena recuperó en su artículo de ayer  “RSE : Avances  y Desafíos”, creo que ilustra muy bien los límites estructurales que dan la cara a estas iniciativas (y a otras similares con que comparte características):

“La pobreza no ha sido disminuida por una razón obvia: vivimos en una sociedad injusta, donde los que tienen cada vez más, tienen a costa de los que menos tienen, porque la generación de riqueza va a un solo lugar. Los negocios inclusivos no son la clave. Son sólo una manera más de aportar, pero no podemos confiar en que son los que van a acabar con la pobreza. La pobreza se combate creando y redistribuyendo riqueza”

Gustavo Gennuso, ETV, Emprendimientos para la vida.

Conectando la academia con los practitioners en la intersección entre empresa y sociedad.

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