Conversando con John Mullins sobre Emprendimiento

Categories Negocios Inclusivos, Responsabilidad Social Empresarial

Este post fue publicado inicialmente en NextBillion en Español

Hace unos días tuve la grata ocasión de conocer a John W. Mullins, Profesor Asociado de Administración en el London Business School. Su visita por Buenos Aires fue parte de una extensa gira por Suramérica presentando su último libro Getting to plan B: breaking through to a better business model (traducido al español como Mejorando el modelo de negocio: cómo transformar su modelo de negocio en un plan B viable).  John fue invitado por el Espacio de Negocios Inclusivos de la Universidad Torcuato di Tella a dictar la conferencia ¿Cómo lograr modelos de Negocios Sociales que funcionen?, iniciativa gracias a la cual tuve la posibilidad de conocerle. Comparto con todos ustedes los principales apartados de nuestra conversación.Agradezco a Cari Tusing por su ayuda en la traducción durante la entrevista.

Mejorando los planes de negocio

El nuevo libro de John está pensado para ayudar a emprendedores reales a mejorar su plan de negocio. En él se proponen cuatro elementos clave de un proceso iterativo: Identificar analogs (aspectos clave a emular) y antilogs  (aspectos a evitar) a partir de las experiencias de otras compañías), Identificar Actos de Fe y Desarrollar un cuadro de mando.  Para John este proceso es funcional y válido para diferentes tipos de emprendimiento que quieran hacer del mundo un lugar mejor.

La importancia de identificar aspectos a emular y a evitar, es enorme, pues estos aspectos derivan de la realidad misma, pues son experiencias reales  de otros emprendedores. John considera que “siempre debemos empezar identificando analogs y antilogs, porque siempre alguien ya intentó hacer algo similar”.

Este panorama inicial se completa con la “prueba” de  los actos de fe, es decir, de las convicciones que se tienen y que no tienen evidencias reales de respuesta. La idea es probar estos actos de fe a partir del despliegue de hipótesis en pruebas pequeñas y controladas en el terreno que den información sobre el funcionamiento del plan de negocio.

El cuarto elemento del modelo propuesto en el libro es al cuadro de mando. Este se presenta como un método estructurado, disciplinado y sistemático de llevar a cabo el ensayo-error y aprender del proceso. De acuerdo con John, en este paso se deben revisar 5 cosas: el modelo de ingresos (quien comprará, cuándo, a qué costo?), el margen de ganancia, los gastos de operación, el margen de maniobra del capital (saber cuándo entrará el dinero y cuándo saldrá) y finalmente, el modelo de inversión. En este punto en particular y en todo el proceso en general, la innovación es el aspecto clave..  John los ilustra con ejemplos de Gillete, Skype, Napster y Apple, entre otros casos.

Ideas para Emprendedores y para la Academia

Una importante fuente de inspiración y reflexión, y de las ideas plasmadas en su último libro es la Escuela de Verano de Iniciativas Empresariales  que realiza anualmente en el London Business School. Este es un espacio que funciona cada verano y en el cual participan estudiantes de esa facultad, estudiantes de MBA  y de otras maestrías que tienen en mente una nueva idea de emprendimiento, ya sea social o tradicional. Los estudiantes van al terreno, prueban sus ideas, en el camino tienen la asesoría de un mentor que les provee de guía y feedback, y vuelven a la Facultad a reflexionar si su idea es lo suficientemente buena o si, como pasa en muchos casos, deben reformular su plan de negocio a partir de lo aprendido en el terreno.

De esta oportunidad de conocer a tantos emprendedores, John considera que algunas habilidades y actitudes que insoslayablemente  debe desarrollar son “profundo entendimiento de los consumidores, resolver los problemas que tienen los consumidores, tener mucha adaptabilidad, estar cómodo con la incertidumbre y trabajar duro”.

A partir de esta misma experiencia de la Escuela de Verano y pensando en el papel de las universidades en el proceso de hacer circular los aprendizajes de los emprendedores, John considera que el importante papel que pueden jugar las facultades de negocios tiene que ver con “proveer herramientas, marcos, acceso a redes y a la posibilidad de interactuar con diferentes actores, y la inspiración para generar nuevos modelos”.

Desde el campo particular de la investigación se debería aportar para lograr un mejor entendimiento de los consumidores, de sus problemas, y de las formas de funcionamiento de los equipos de emprendimiento. Su libro, Getting to plan B: breaking through to a better business model, es un buen ejemplo de resultados de investigación al servicio del emprendimiento.

Conectando la academia con los practitioners en la intersección entre empresa y sociedad.

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