Medición de la Pobreza en Colombia y los $ 187.079

Categories Negocios Inclusivos

Ayer el Departamento Nacional de Planeación emitió este boletín de prensa en que resume las nuevas metodologías para medición de la pobreza que se usarán en Colombia. Estas nuevas metodologías fueron presentadas  oficialmente en el Seminario Internacional Reducción de la pobreza y promoción de la equidad y la movilidad social en Colombia.  Mediciones y estrategias que se realizó el 24 de agosto en Bogotá.

Como se indica en el boletín de prensa estas dos metodologías son complementarias, una desde la perspectiva de la disponibilidad de ingresos de los hogares, y la otra desde una mirada multidimensional, que busca   reflejar el grado de privación de las personas en un conjunto de cinco dimensiones: clima educativo del hogar, condiciones de la niñez y la juventud, salud, ocupación, acceso a servicios públicos domiciliarios y condiciones de la vivienda.

Por sus inquietantes resultados me referiré en este post únicamente a la metodología que se basa en la disponibilidad de ingresos.

En esta presentación Carlos Eduardo Velez, Vocero de la MESEP  -Misión para el Empalme de las Series de Empleo Pobreza y Desigualdad – presenta de forma general esta nueva metodología para medir la pobreza y los datos para el periodo 2002-2010 basado en la disponibilidad de ingresos.  A modo de contexto es importante considerar algunos elementos expuestos en esta presentación:

  • Definición Línea de Indigencia o Linea de Extrema Pobreza:  costo de los alimentos que proveen los requerimientos calóricos mínimos.
  • Fuente de información  para construir la Linea de Indigencia (LI):  MESEP decide utilizar la Encuesta ENIG 2006-07, que refleja una estructura de consumo mas contemporánea, mas adecuada para construir la canasta de alimentos y la linea de indigencia .
  • Nivel de desagregación: dominios urbano y rural para la construcción de las canastas.
  • Se adopta la metodología –internacionalmente aceptada- de Ravallion (1998) con variantes producto de los análisis y pruebas empíricas adelantadas por la MESEP. [Asumo que el texto de Ravallion es el llamado  Poverty Lines in Theory and Practice, publicado por el Banco Mundial] .
  • A partir de esta metodología se construye la canasta básica (CB) de la zona urbana, la cual  se compone de 39 alimentos y la rural, que consta de 42 alimentos.

En resumen, esta metodología busca indicar con cuánto dinero se puede acceder al requerimiento calórico mínimo en zonas urbanas y rurales. De acuerdo con el estudio y los datos técnicos el  valor mensual/nacional por persona de la línea de pobreza para 2010 es de  $ 187.079 y de  $ 83.581 para la línea de pobreza extrema. De acuerdo con el TRM de hoy [$1811], este valor mensual de la línea de pobreza sería de 103  dólares y la de pobreza extrema de 46 dólares. (Por aquí se pueden consultar las cifras desagregadas)

Hasta aquí los trazos generales de lo que está hablando esta nueva metodología. Me sumo a las  voces que expresan gran preocupación por estos datos avalados por el Departamento de Planeación Nacional. ¿Cómo es posible que consintamos en creer que alguien puede tener una alimentación sana, balanceada y digna con  187.079  al mes?. ¿Qué nos dice este método y sus cifras  de la forma como entendemos la pobreza y las condiciones de vida de las personas en situación de pobreza?.  Me  parece que estos  métodos “internacionalmente aceptados” ayudan a construir una representación  de la línea mínima de condiciones de vida cada vez mas precarizada, mas inhumana y más indigna.

Si ser pobre es  tener la disponibilidad de recursos económicos (entre $ 83.581  y $187.079 ) para acceder a cierto  requerimiento calórico mínimo,  entonces es posible pensar que sacar a la gente de la pobreza es ponerla un escalón más arriba de este mínimo precarizado que los expertos han consentido en construir.

Es claro que hay que poner en contexto todos los métodos de medición de la pobreza que usamos en Colombia, y reconocer el avance que puede significar la propuesta de un índice multidimensional. Sin embargo, no deja de ser preocupante que  la disputa por el sentido de la pobreza lo haya ganado la perspectiva basada en la dimensión económica y que la pobreza parezca resumirse a una suma de privaciones y carencias. La discusión sobre lo que nos dicen, o nos quieren decir estos indicadores no es menor; los métodos que se usan para medir la pobreza  tienen  cruciales implicaciones en el diseño de política pública para “superar la pobreza”. El tipo de estrategias que emprendamos, dependerán de este entendimiento.

Conectando la academia con los practitioners en la intersección entre empresa y sociedad.

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