Hoy es común escuchar que la complejidad de los desafíos sociales, económicos y ambientales, y las transformaciones en los roles del Estado, de las empresas y de la sociedad civil hacen imperativa diversas formas de colaboración.  Por eso hoy es tan frecuente oír  sobre alianzas público-privadas,  alianzas para el desarrollo o  alianzas sociales.

A estas nuevas formas de colaboración se les atribuye el potencial de generar procesos sociales y económicos que superan los resultados que pueden generar el sector público, privado o el de la sociedad civil actuando aisladamente. Qué tan cierto es este potencial y qué condiciones le son propicias para desarrollarlo son asuntos sobre los cuales aún falta mucho por establecer, especialmente porque estas iniciativas se articulan con procesos territoriales  particulares, que complejizan el fenómeno.

Sin embargo,  hoy las alianzas público-privadas se impulsan por doquier. Pero, ¿sabemos qué son? ¿cómo se conforman? . Para quienes se están aproximando al tema, y para quienes están participando en algún tipo de alianza y buscan herramientas para entenderlas, a continuación comparto algunas ideas derivadas de una revisión bibliográfica al respecto y una propuesta de herramienta de análisis.

¿Qué son las Alianzas Público-Privadas?

Existen diferentes definiciones sobre alianzas publico-privadas que incorporan diferentes elementos que las caracterizan. A partir de una revisión de definiciones Fernando  Casado  en el texto   Alianzas Público-Privadas para el Desarrollo señala cinco puntos en común: cooperación voluntaria, definición de objetivos comunes, responsabilidad compartida, beneficios mutuos y gestión equitativa del poder.
La particularidad de las alianzas para el desarrollo frente a otro tipo de alianzas público-privadas es que “su objetivo es generar un impacto positivo en el desarrollo y mejorar el acceso a bienes y servicios básicos que afectan la vida digna de las personas” , y que un actor fundamental para su funcionamiento son las organizaciones de la sociedad civil.
En “Public–private partnerships: perspectives on purposes, publicness, and good governance” Derick Brinkerhoff y Jennifer Brinkerhoff  consideran que además, las alianzas para el desarrollo tienen otras cinco características: determinación conjunta de metas, toma de decisiones de forma colaborativa y consensuada, procesos y estructuras horizontales y no-jerárquicas, relaciones formales informales basadas en confianza,  y responsabilidad compartida de resultados.

 

¿Cómo describir y entender el funcionamiento de las Alianzas Público-Privadas?

Cada proceso de alianza es distinto en tanto su objetivo, las condiciones en que tiene lugar, y los actores que la conforman. sin embargo, hay elementos comunes que pueden analizarse en todo tipo de alianzas. Frank Hartwich, Carolina González y Luis Fernando  Vieira en “Public-Private Partnerships for Innovation-Led Growth in Agrichains: A Useful Tool for Development in Latin America?” proponen  5 condiciones para comprender la forma en que evolucionan las alianzas:

El espacio de intereses comunes de los actores que participan; para determinar este espacio es necesario caracterizar a los participantes en la alianza y ubicarlos en una estructura social y económica;

La relación costo-beneficio; esta condición se establece identificando los incentivos que encuentran los actores para participar de la alianza;

La sinergia a través de la colaboración; esta condición se establece identificando los aportes que cada actor realiza a la alianza; se supone que la sinergia generada por la combinación de aportes genera más beneficios que los recursos individuales;

Condición de no-conflicto: se supone que se participa en una alianza cuando la generación de beneficios no entra en conflicto con otros intereses de los actores. Esta condición se establece entonces identificando las relaciones entre los intereses de los participantes en la alianza;

Condición de beneficios proporcionales; esta condición se establece identificando las expectativas de quienes participan en la alianza.

Esta propuesta es interesante porque apunta a cuatro dimensiones que deben ser analizadas en el marco de una alianza, sus participantes y las relaciones que establecen: intereses, motivaciones, incentivos, costo-beneficio y expectativas.

 

Una herramienta para el análisis

Considerando los elementos mencionados, incorporando la dimensión del contexto donde se desarrollan las alianzas, he descrito 4 bloques con el objetivo de dar un insumo a quienes buscan entender el funcionamiento de una alianza público-privada. Este incluye 4 temas clave y una serie de preguntas que abordan los intereses, motivaciones, incentivos, así como las estructuras organizacionales de comunicación y toma de decisiones.

1. Aclarando el Contexto

  • ¿Cuáles son las estructuras sociales, económicas y políticas del territorio donde tiene lugar la alianza?

2. Sobre la Conformación de Alianza”

  • ¿Quién inicia la conformación de la alianza?
  • ¿Cómo busca los participantes?
  • ¿Cómo es la relación previa con los potenciales participantes?
  • ¿Cuál es el objetivo de la alianza?

3. Sobre los participantes de la Alianza

  • ¿Quiénes son?
  •  ¿Cuáles son sus intereses y expectativas?
  • ¿Por qué participan de la alianza?
  • ¿Qué aportan a la alianza?

4. Sobre el Proceso de la Alianza (y su finalización)

  •  ¿Cuáles son los principios comunes de funcionamiento de la alianza?
  •  ¿Cuáles son las reglas del juego?
  • ¿Cómo se realiza la toma decisiones?
  •  ¿Cómo se distribuye la responsabilidad?
  • ¿Cuáles son los canales de comunicación?
  • ¿Cómo se miden los resultados?
  • ¿Cómo finaliza la intervención?

¿Haz trabajado con Alianzas Público-Privadas? ¿Cómo sumarías a estos 4 bloques?. Suma tus aportes en los comentarios!

 

Conectando la academia con los practitioners en la intersección entre empresa y sociedad.

2 thoughts on “4 elementos para entender una Alianza Público-Privada

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