Actuar hoy, actuar rápido, el tiempo es oro. Son consignas populares del mundo de hoy. La invitación es a hacer, pero al mismo tiempo se nos pide tener un pensamiento crítico y una actitud reflexiva. A veces en el camino de la reflexión y la crítica corremos el riesgo de quedar paralizados y caer en el pesimismo, donde “nada es posible”, “las situaciones son muy complejas”, o “nada que podamos hacer es relevante y logrará un cambio significativo”. Y así, el actuar hoy termina convertido en un “criticar hoy”, que no construye, que no aporta.

Hace unas semanas llegó a mis manos el libro Actitudes Metodológicas de Nueva Civilización escrito por Luis Razeto, un muy destacado pensador chileno, que ha trabajado por varias décadas sobre la Economía  de la Solidaridad. La primera actitud reseñada en este libro tiene que ver con el criticar, y es una exhortación a prestar atención a los aspectos positivos -de las personas, las comunidades, las organizaciones- y a desconfiar de las opiniones desesperanzadoras e hipercríticas que desmovilizan y paralizan.

En algún apartado el profesor Razeto menciona:

“La crítica es necesaria, y sin ella se permanece en el conformismo y en la pasividad. Tampoco se trata de morigerar la crítica ni de buscar un equilibro entra la crítica y la aceptación de lo existente. La crítica ha de se profunda, verdadera, penetrante. Pero es indispensable, una vez realizada la crítica, trascenderla mediante  la propuesta de aquello que perfeccione, o transforme o reemplace la realidad negativa criticada, y que lo nuevo que se proponga sea clara y decididamente mejor o superior a la idea o realidad criticada”

Así que actuar hoy y actuar rápido, pero buscando construir, proponer, sumándose a iniciativas en curso, creando redes,  y haciendo parte de los procesos de transformación.  Justamente hoy Fernando Legrand escribía en su blog, a propósito de la necesidad de buscar nuevos  rumbos en la responsabilidad social empresarial,  “Si realmente vamos a querer hackear la RSE, hay que empezar hoy mismo. (…) La mejor forma de torcer el futuro, es actuando responsablemente desde el presente pero sin guiarnos por el miedo ´de lo que puede pasar´”. Me siento muy convocada por estas palabras.

De acuerdo con la `teoría` de la Indagación Apreciativa se pueden generar cambios positivos si nos concentramos en los “núcleos positivos” de las organizaciones (los procesos, las iniciativas). Así que en vez de concentrar la mirada en lo que no funciona, bien podemos enfilar nuestras energías buscando lo que sí funciona, y volcar nuestra acción hacia allí. Les comparto algunas preguntas que me rondan y a través de las cuáles espero caminar hacia la construcción colectiva de propuestas en el campo de los negocios inclusivos:

  • ¿Cuáles son la fortalezas que hemos construido en negocios inclusivos en América Latina? ¿Cómo potenciarlas?
  • ¿Cómo transformar lo que hoy tenemos para desarrollar procesos que realmente empoderen a las comunidades de bajos ingresos?

¿Cuáles son las preguntas que movilizan su acción?. Compártalas en los comentarios.

 Algunas frases para inspirar:

“Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos considerados pueda cambiar el mundo. Verdaderamente, eso es lo único que lo ha logrado”. –  Margaret Mead.

“Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable”.  –  Eduardo Galeano

Recursos:

  • El libro Actitudes Metodológicas de Nueva Civilización está disponible en formato ebook de forma gratuita. Puede solicitarse en la web de Universitas. 
  • Para acceder a una metodología que enfoca la mirada en lo positivo para generar transformaciones: Indagación Apreciativa. 

Conectando la academia con los practitioners en la intersección entre empresa y sociedad.

1 thought on “Actuar hoy, ¿pero, cómo? .

  1. Criticar la desequilibrada realidad en la que vivimos a veces es inevitable, además de sentir indignación por todos las absurdas situaciones que engendra el actual sistema económico y social., cosas como el sistema laboral actual que en muchos casos configura verdaderas formas de explotación legalizadas. Pero tienes mucha razón Jenny, la proactividad, la creatividad, el trabajo continuado hacia nuevas formas de entender y hacer, siendo conscientes que las suma de pequeños cambios hechos realidad irán generando las transformaciones que necesitamos. Que el sistema esté al servicio del hombre, pero del hombre en plural, de la colectividad, de la mayoría, de la humanidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *