Empresas Sociales y Economía Solidaria: Semejanzas y Diferencias (Parte I).

Categories Economía Social y Solidaria, Emprendimiento Social y Negocios Sociales, NextBillion en Español
Crédito de la Imagen: jesuscm / flickr

Empresas Sociales y Economía Social y Solidaria. Parecen conceptos cercanos, pero ¿realmente lo son?. En América Latina cada vez cobra más fuerza el movimiento de la empresa social y parece estar creciendo en una camino paralelo al de la economía social y solidaria, en el que la región tiene una larga trayectoria, anclada en procesos comunitarios de desarrollo social y económico. 

Las empresas sociales combinan modelos de negocio sostenible con la búsqueda de  impacto social/ambiental. De acuerdo con el Glosario de Inversión de Impacto que publicaron recientemente ANDE, Ashoka. Factual y Promotora Social México, una empresa social es “una organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios que busca tener un impacto social o ambiental positivo y medible. Dicho impacto debe ser de forma sostenible, es decir, que genere sus propios recursos para seguir desarrollando sus actividades”. 

En torno a la economía social y solidaria  hay importantes avances conceptuales y reconocidos académicos, tales como Jose Luis Coraggio  (Argentina) y Luis Razzeto (Chile).  Desde la perspectiva de Razetto,  la economía de la solidaridad se refiere a “ la introducción de la solidaridad como elemento activo, fuerza productiva y matriz de relaciones y comportamientos  económicos, en los procesos de producción, distribución, consumo y acumulación”.  En todas sus vertientes esta economía alternativa busca generar inclusión social  recuperando las capacidades y habilidades productivas de las personas al promover su  pertenencia a emprendimientos productivos sociales, permitiéndoles desarrollar  mayores grados de autonomía y capacidad de trabajo en equipo; el lazo social que prima está construido por cooperación y solidaridad.

A partir de esta aproximación conceptual se evidencian ya semejanzas y diferencias. Para profundizar al respecto de estas conversé con distintos actores, tanto de los negocios sociales como de la economía social. En esta primera entrega compartimos la perspectiva del profesor uruguayo Pablo Guerra, que cuenta con una larga producción académica en torno a la economía social y quien recientemente ha analizado esta relación:

Jenny Melo – NextBillion en Español: En las narrativas actuales sobre la superación de la pobreza a través de enfoques de mercado, ¿cómo ve el rol que juega la economía social y solidaria, y el rol de los negocios sociales? ¿Hacen parte de la misma narrativa? 

Pablo Guerra – Universidad de la República: La narrativa de la economía solidaria (ES) no se genera en el marco de los enfoques de mercado para superar la pobreza. Si bien la ES es aún un concepto en construcción, lo cierto es que buena parte de su identidad tiene que ver con la necesidad de mostrar formatos económicos alternativos a los hegemónicos en nuestros mercados. Hay cierta unanimidad entre los autores respecto a la necesidad de distinguir a la ES tanto de la economía del Estado como de la economía capitalista. En ese sentido su discurso se basa en elementos diferenciales como la presencia de mecanismos democráticos y la centralidad del sujeto colectivo, aspectos menospreciados por los enfoques de negocios sociales. Y es que mientras para la ES los sectores populares son vistos como sujetos que mediante estrategias de asociatividad pueden convertirse en gestores de sus propios destinos (ya sea con enfoque de mercado o no), para los negocios sociales muchas veces los pobres son solo consumidores o meros eslabones en sus cadenas. Recordemos que las nociones iniciales de Prahalad sobre los negocios inclusivos eran muy utilitaristas. Ciertos enfoques actuales siguen esa línea cuando parecen ver en los pobres solo un nicho para negocios lucrativos.

La ES parte además, de una postura teórica a la vez crítica y compleja que pretende repensar las categorías de análisis más propias de las escuelas neoclásicas. Por lo tanto digamos que no forman parte de la misma narrativa. Pero tampoco podemos decir que compiten, pues en esencia son dos enfoques que parten de diferentes presupuestos. Mientras que la ES se presenta como un sector alternativo al capitalista, el negocio social o inclusivo se presenta como un modelo que aplica incluso a empresas capitalistas. Más allá de estos aspectos teóricos, hay cierta sensibilidad en común entre ambos enfoques que en sí mismos pueden presentarse como esperanzadores frente a las consecuencias sociales y económicas que han generado nuestras economías cuando se guían por la maximización de utilidades. Y es que –aún partiendo de enfoques y sobre todo de sujetos diferentes- ambos incluyen (ya sea de manera central o no) las dimensiones sociales como aspecto a considerar en los procesos económicos.

 
Jenny Melo – NextBillion en Español: ¿Los argumentos sobre los que se basan las empresas sociales (Austin, Ashoka, Yunus) cómo ven al sector social y solidario? ¿Lo reconocen, lo cooptan, lo ignoran?

Pablo Guerra – Universidad de la República: Respecto a la empresa social he analizado el tema en algunos artículos. Brevemente, diré que existe un enfoque más bien europeo con muchos puntos de contacto con la vieja economía social y otro enfoque más bien anglosajón (fundamentalmente influido por la Harvard Business School) con un discurso más ajeno a los principios y valores del cooperativismo y mutualismo.

Dentro de este último enfoque se ha puesto énfasis en cierto liderazgo individual más propio de los valores culturales hegemónicos aunque esta vez reorientado al desarrollo de una visión y misión con propósitos sociales. El enfoque de Yunus sobre empresa social, mientras tanto, tiene puntos de contacto con la ES, aunque también expresa algunas diferencias notorias.

Estos enfoques a mi entender se diferencian de la ES al menos en tres asuntos centrales, a saber:

La gestión democrática (una persona = un voto) no necesariamente aplica en las “empresas sociales” en tanto es un principio fundamental para la ES.
El factor organizador. Mientras que las empresas de la economía social y solidaria se constituyen a partir de un colectivo humano que se asocia originando un capital social, en la empresa social se busca una inyección original de capital que podría venir, por ejemplo, de una empresa capitalista.
Distribución de excedentes. Este tema ha sido muy debatido y reglado en el marco de la ES a los efectos que los mismos contribuyan fundamentalmente al proyecto colectivo. En algunos enfoques de empresas sociales la distribución de excedentes no es motivo de análisis.

Continuando con la segunda parte de su pregunta, digamos que los enfoques de las empresas sociales más influidos por los paradigmas europeos (Cfr. EMES Network) están en permanente diálogo con los paradigmas de la economía social y solidaria. El enfoque más norteamericano, sin embargo, parece algo más alejado del discurso y de las prácticas de la ES. En todos los casos, es importante señalar que nuestras economías contemporáneas presentan no solo casos empresariales en formatos puros sino además una constelación de casos híbridos que obligan a un análisis más detenido en el marco de un enfoque de economía plural.

Nota: Este post fue publicado inicialmente en NextBillion en Español.

Conectando la academia con los practitioners en la intersección entre empresa y sociedad.

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