Consumidores, pero también Ciudadanos

Categories Ciencias Sociales y Negocios

PaulPolak

En el discurso de los negocios con la base de la pirámide y de los negocios inclusivos es frecuente escuchar sobre la importancia de cambiar la mirada y el enfoque sobre las personas de bajos ingresos. Es recurrente escuchar que hay que dejar de verlas como receptoras de procesos de caridad y beneficencia, y verlos como actores económicos. En los negocios con la base de la pirámide se hace mucho énfasis en el desarrollo de productos y servicios asequibles, y nos piden que veamos a las personas de bajos ingresos como clientes. En los negocios inclusivos se abre el espectro y se hace énfasis en cadenas de aprovisionamiento, así que nos piden que los veamos como proveedores, y como distribuidores.

Este cambio de perspectiva es importante y necesario para profundizar en los mecanismos de mercado para la superación de la pobreza. De eso no hay duda. Necesitamos cambiar la forma como entendemos la pobreza y a las personas que viven en ella. No son víctimas, son actores que pueden actuar, y ya hoy actúan de forma proactiva. Sin embargo, este cambio de perspectiva es aún insuficiente. Necesitamos entender las realidades sociales, políticas e históricas asociadas a la pobreza, y no solo concentrarnos en la dimensión económica. 

Las personas de bajos ingresos son actores económicos. Sí, sin duda!. El riesgo es verlos solo como eso, y desconocer que además de eso, son ciudadanos. Este es un cambio de perspectiva que permite ver el cuadro completo. Los ciudadanos tienen derechos políticos y sociales, asociados a una vida digna, a bienestar social y económico, y a participar en el desarrollo de la sociedad.

Si reconocemos que las personas en situación de pobreza son ciudadanas, entonces las iniciativas de mercado que buscan “incluirlas”, pueden ser comprendidas  y analizadas en esta dimensión social y política de restauración de derechos sociales y económicos. Esto implica un cambio de perspectiva mayor, porque el asunto no se reduce a hacer un negocio rentable; el asunto tiene que ver con hacer negocios en temas que tocan el ejercicio mismo de la ciudadanía, como es acceder a bienes básicos necesarios para una vida digna (acceso a agua, a educación, a salud, a vivienda, entre otros).

¿Estamos todos atentos a esta perspectiva ampliada y sus múltiples implicaciones? ¿O sucumbimos a la simplificación de pensar que se trata solo de un asunto de negocios?

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